Debo confesar que poco me atraían los ‘muscle car ' estadounidenses, hasta que conduje el Charger SRT8. Mi sorpresa fue enorme al descubrir las cualidades y ventajas que ofrecen un modelo de talla grande.
En este ejemplar todo fue llevado a la novena potencia en sensaciones. Las prestaciones que ofrece son espectaculares, puede alcanzar un tope de velocidad de hasta los 274 kilómetros por hora (km/h) y una explosiva respuesta de 0 a 100 kilómetros en 6.98 segundos y de 20 a 120 kilómetros en 8.09 segundos.
Nada mal para un auto cuyo peso rasguña las dos toneladas (1,994 kg. de peso vehicular). Sin duda, SRT8 Charger comparte alma con su hermano Challenger. La pasión por la velocidad y su alto desempeño, no sólo en rectas, también en curvas cerradas, demuestra que es un auto que se mueve con maestría, a pesar de sus más de cinco metros de largo (5,088 milímetros).
Tiene un carácter temperamental, pero se comporta civilizado en un ambiente de confort y refinamiento, como puede ser las ciudades. No necesariamente este auto necesita lucirse en una pista.