Algo bueno ya llegó
El diseño frontal hace pensar en primera instancia que se trata de un modelo VW por el parecido de sus líneas con el Bora actual, no así la parte trasera que ofrece un estilo propio, de cajuela alta con spoiler simulado y luz de freno sobre la tapa. Sus líneas son formales, limpias y bien balanceadas, denota una buena y elegante presencia. Su estilo hasta cierto punto deportivo, lo complementan los rines de aluminio de 18” y el escape trasero doble cromado.
Por dentro el tablero de instrumentos tiene también un diseño formal, muy del estilo de las marcas japonesas, con acabados de muy buena calidad tanto en plásticos, vestiduras y acabados; y esto es importante ya que estará compitiendo en uno de los segmentos más difíciles, en donde están los líderes del mercado de EU.
La versión única disponible en México, al menos de inicio, es la más equipada, e incluye vestidura en piel, quemacocos, climatizador electrónico bi-zona con salidas al asiento trasero, asiento eléctrico con memorias para el del conductor, sistema de arranque sin llave, sensor de lluvia, sensores de reversa, encendido automático de luces y sistema de audio Rockford Fosgate de 425w con 10 bocinas con puerto USB para conectar el iPod, y sistema Bluetooth de serie. Como novedad en cuanto a seguridad, será el único en su segmento con 8 bolsas de aire y los cinturones delanteros cuentan con un sistema pirotécnico doble para retener a los ocupantes pegados al asiento en caso de accidente.
El motor es un 4 cilindros de aluminio, de 2.4 litros con tiempo y apertura de válvulas variable, que desarrolla 180 hp y está acoplado a una nueva transmisión continuamente variable con 6 relaciones prefijadas para ofrecer un modo manual a través de la palanca o de las paletas detrás del volante. Para México no se ofrece ni la transmisión manual ni la tracción integral.
La suspensión es tipo Mac-Pherson adelante y de brazos múltiples atrás, tiene frenos de disco en las 4 ruedas con ABS, EBD, programa de estabilidad ESP y asistencia de frenado, así como sistema de monitoreo de presión de llantas.
Al ponernos al volante del nuevo Kizashi destaca una muy buena calidad de materiales y acabados, a la altura de los tradicionales líderes del segmento. La insonorización está muy bien trabajada y da un buen nivel de confort y lujo.
El motor 2.4 es el más potente y con mayor torque del segmento, buscando ser competitivo también en desempeño, y la verdad la aceleración es bastante buena considerando que se trata de un 4 cilindros moviendo a un auto de generosas dimensiones.
La CVT está muy bien programada y reacciona muy rápido a las demandas del acelerador. Si alguien busca un manejo un poco más deportivo, la transmisión ofrece modo manual con 6 relaciones prefijadas que pueden cambiarse con la palanca o con las palancas detrás del volante.
De cualquier forma no esperen un desempeño de auto deportivo, es un sedán de casi tonelada y media y el motor es un 4 cilindros. Simplemente cumple con lo que se espera de un automóvil de su tipo, incluyendo un consumo de combustible bastante moderado.
La calibración de la suspensión es firme pero confortable, lo que le brinda buena estabilidad, y los frenos de disco responden muy bien ante cualquier demanda del pedal.
En conclusión podemos decir que el Kizashi es un buen producto, con cualidades a la altura de los mejores competidores del segmento y un equipamiento incluso superior. La calidad de acabados así como el diseño atractivo son sus mejores cualidades, pero el costo de su completo equipamiento eleva el precio a donde sus competidores ofrecen motores V6 con casi 100 hp adicionales, y ofrecen un desempeño superior al Kizashi. Será el comprador quien decida si sus cualidades son suficientes para sacrificar un poco el manejo deportivo. De cualquier forma, si usted busca un nuevo auto familiar y ejecutivo, no deje de echarle un vistazo al nuevo miembro de la familia Suzuki.
rhr