En el año de 1936, la Bayerische Motoren
Werke, mejor conocida por sus siglas BMW, empezaba a incursionar en el mercado
de los vehículos deportivos, un segmento que hasta entonces, había resultado
ser austero en sus acabados, y de un comportamiento que retaba a los
competidores mas experimentados, lo cual vendría a cambiar con la llegada del
BMW 328, el vehículo deportivo por excelencia de BMW hasta la década de los
50`s.
El BMW 328, debutó como auto de carreras en Nürburgring,
donde se impuso al resto de los competidores, gracias a su maniobrabilidad y
desempeño, sus frenos, como la mayoría de los vehículos de la época, eran de
tambores hidráulicos, y poseía una transmisión manual de 4 velocidades, el
motor utilizado por esta belleza, era un 6 cilindros de mil 979 centímetros
cúbicos, capaz de generar 80 caballos de fuerza a 5 mil revoluciones por
minuto, lo cual le permitía alcanzar los 150 kilómetros por
hora.
Aún después de terminada la Segunda Guerra
Mundial, el 328 seguiría al pie del cañón en las pistas, debido a su excelente
desempeño, y a la imposibilidad de BMW de desarrollar nuevos deportivos, debido
a las restricciones a Alemania por parte de las potencias aliadas, al terminar
la guerra.
Este vehículo, que participó en varios circuitos, incluyendo
Nürburgring, Le Mans, y la
Mille Miglia, fue uno de los mejores de su categoría, al
final de su trayectoria en las pistas, el BMW 328, participó en un total de 172
carreras, adjudicándose la victoria en 141 ocasiones, y hoy día es considerado
uno de los mejores automóviles del siglo XX.
lovl