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Erick Haw Mayer
El Universal Lunes 23 de agosto de 2010
La versión 335Ci es la más personal y deportiva del Serie 3, además de tener carrocería de dos puertas, se distingue del sedán por los rines de diseño distinto y los escapes, no hay nada más que lo delate como un depredador de asfalto, al contrario, sus líneas elegantes lo ponen a primera vista simplemente como uno de los favoritos del segmento de compactos lujosos, cierto que con las características de manejo tradicionales de BMW, pero nada hace sospechar de su sobresaliente desempeño.
Por dentro es la edición más equipada y lujosa del Serie 3, con la ventaja de que el techo rígido plegable lo hace verse como un coupé y ofrece menos ruido en el interior, cuenta con un equipamiento muy completo incluyendo un equipo de sonido de excelente calidad con capacidad MP3 y conexión para iPod. Los asientos delanteros tienen calefacción y el del conductor cuenta con memorias, incluye 6 bolsas de aire, control de temperatura dual, faros bi-xenón y quemacocos eléctrico. Esta versión cuenta con el i-Drive como equipo de norma (aunque el que manejamos no lo tenía por ser preproducción para México). El navegador es opcional.
Debajo del cofre porta el motor de 6 cilindros en línea 3.0 litros, con inyección directa, turbo e intercooler que desarrolla 306 hp. Hay que recordar que BMW cambió en los motores de 6 cilindros el sistema de turbos gemelos, por uno de un solo turbo con álabes variables y salida de gases calculada para maximizar la aceleración de la turbina, y que según dicen es menos costoso que el doble turbo sin perder desempeño. Está acoplado a una transmisión robotizada de doble embrague de 7 velocidades, con 3 modos de manejo, siendo esta la única versión no “M” que porta esta transmisión en la marca.
El resto de los elementos son similares al resto del Serie 3, aunque con los ajustes necesarios para controlar el desempeño de esta fiera salvaje, los frenos son discos ventilados en las cuatro ruedas con todas las asistencias electrónicas como ABS, control de tracción, asistencia de frenaje y control de estabilidad. La suspensión es independiente, utilizando cartuchos Mac-Pherson adelante y sistema Multilink de 5 brazos atrás, que brinda comodidad firme a la alemana, pero sobre todo una gran estabilidad en el manejo.
Ponerse al volante de un BMW es uno de los grandes placeres de la vida, pero ponerse al volante de un 335i rebasa cualquier sueño de manejo de un mortal común. Es una maravilla sobre 4 ruedas. El motor está tan sobrado que ni siquiera es necesario pisar el acelerador completo para obtener una respuesta rápida y furiosa, a medio gas lo puede hacer en la mayoría de las circunstancias porque su respuesta es inmediata, no hay nada de turbolag, así que en menos de lo que uno lo piensa ya vamos a 160 kph, en parte porque gracias a la sobrealimentación no importa a qué altura sobre el nivel del mar estamos, siempre nos dará toda la potencia en el momento en que la necesitamos, sin retrasos ni condiciones.
Si pasamos la transmisión a modo Sport se comporta como una versión M de las anteriores generaciones, con una respuesta rapidísima de la caja ante cualquier demanda, parece que nos está leyendo el pensamiento. La desventaja de hacer esto es que el consumo de combustible se dispara, aunque nos da una respuesta que ya quisieran muchos que se denominan “deportivos”.
La recalibración de la suspensión que se hizo para esta versión es excelente, es un poco más dura y ligeramente más baja para una mejor estabilidad, pero sigue siendo suficientemente confortable para el uso diario, cosa que una versión M sí puede envidiar. Lo malo es que está pensado para países civilizados y en México pega con todos los topes y desniveles, por lo que hay que pasar con cuidado.
Quitar o poner el toldo es cuestión de apretar un botón, pero el auto debe estar detenido para que funcione el mecanismo, por protección del mismo, le toma unos cuantos segundos ya sea dejarnos disfrutar del sol o protegernos de las inclemencias del tiempo.
lovl
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