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Arturo Rivera García
El Universal Lunes 12 de julio de 2010
En el año de 1954, en el famoso
Salón Internacional del Automóvil de Nueva York, fue presentado una de las
leyendas del automovilismo, un auto que hasta la fecha es de los más codiciados
por los coleccionistas, el Mercedes-Benz 190 SL, cuyas siglas significan
“Sport Leicht” (Deportivo Ligero).
Este
elegante y lujoso vehículo, poseía un motor de cuatro cilindros en línea, que
era perfectamente capaz de generar 120 caballos de fuerza y aunado al ligero
peso de 1,200
kilogramos, le permitían alcanzar la velocidad de 171 km/h, con una
aceleración de 0 a
100 en tan sólo 13 segundos.
Además,
fue el sucesor (y competidor) de otra leyenda de Mercedes-Benz, el 300 SL,
popularmente conocido como el “alas de gaviota”, sin embargo, era un coupé
diseñado para ser un vehículo de competición, mientras que el 190 SL era un
roadster creado para satisfacer los gustos de personas más tranquilas.
Este
vehículo poseía unas líneas suaves y elegantes, siendo la evolución refinada de
la carrocería del 300 SL, en la actualidad, el 190 SL es considerado el
equivalente a la actual clase SLK de Mercedes-Benz, por su posición y público
en el mercado.
Este
vehículo superó las 25 mil unidades producidas, desde que se presentó en 1955,
hasta que terminó su producción en 1963 año en que fue sustituido por el
Mercedes-Benz 230 SL.
lovl
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