SUZUKI La esencia viene en frasquitos Suzuki Swift Edición Especial de 100 años
La edición especial tiene cambios por dentro y por fuera para distinguirlo de la versión de serie única que se ofrece en México (Foto: Especial)
Erick Haw Mayer
El Universal Lunes 29 de marzo de 2010
Prueba de manejo
La edición especial tiene cambios por dentro y por fuera para distinguirlo de la versión de serie única que se ofrece en México, comenzando por el color azul eléctrico exclusivo, llave inteligente con sistema de apertura y arranque sin necesidad de insertar la llave, ni siquiera hay que sacar la “tarjeta” de la bolsa, si la detecta basta con apretar un botón en la manija para que abra los seguros o los cierre si nos estamos bajando. Los rines son de distinto diseño, alerón trasero para darle un toque deportivo, perfil sombreado de faros y espejos laterales con direccional integradas y abatimiento eléctrico. En la parte trasera, junto con el emblema de “Swift” tiene también uno de “Edición Especial de 100 Años”.
Una celebración de 100 años no es para pasar desapercibida, y Suzuki decidió festejar en México ofreciendo una edición especial de su pequeño subcompacto Swift, que si bien no es el modelo más vendido, sí es el más emblemático de la marca.
Por dentro el Swift se ha distinguido por ser uno de los más equipados y mejor acabados en su categoría, además de la impecable calidad de armados, esta edición incluye asientos deportivos con vestidura de alcántara, aire acondicionado automático, arillos cromados alrededor de los instrumentos, volante forrado en piel perforada con aplicaciones en color plata, forro de la palanca con costuras en plata, panel superior del sistema de sonido en color plata satinado, y cubierta interior de puertas con moldura en plata satinado. Todo esto le da una atmósfera mucho más lujosa, sobre todo la vestidura de alcántara que sólo estaba disponible en autos mucho más caros.
En la parte técnica no tiene cambios contra la versión de serie, cuenta con el conocido motor 1.5 litros, 16 válvulas con apertura variable, de 100 hp; en conjunto con la transmisión manual de 5 velocidades. Sigue sin haber opción de transmisión automática, para aquellos que lo quisieran para tráfico urbano, aunque la verdad la caja es muy suave y precisa, por lo que no es pesado circular en él en tránsito lento.
La suspensión es tipo Mac-Pherson adelante y eje torsional atrás, que controlan muy bien los movimientos de carrocería. La dirección cuenta con asistencia eléctrica y los frenos son discos adelante y tambores traseros, con ABS y reparto electrónico de fuerza de frenaje.
La aceleración es suficiente pero hasta ahí, el pequeño 1.5, al menos a la altura del altiplano, hace un buen esfuerzo pero no brinda precisamente deportividad. Y curiosamente a pesar del VVT a más de 4000 rpm el motor transmite un mensaje de “ya cambia velocidad” en lugar “písale hasta el límite”. La insonorización a altas rpm es también adecuada, mucho mejor que otros autos de marca con Pedigree. Pero sí es necesario sacarle provecho a cada engrane para mantener un manejo ágil.
Por su parte la transmisión está muy bien escalonada, los cambios son bastante precisos aunque no muy cortos, pero es muy agradable su manejo, así como el tacto del pedal de embrague, por lo que hacer los cambios es uno de los placeres del la conducción del Swift, y sí hay que hacerlos, sobre todo en subidas, porque si se deja caer demasiado las rpm del motor, después cuesta mucho trabajo la recapturación de velocidad. La 5ª, de hecho, es exclusivamente para economía de combustible, si necesitan fuerza hay que bajar aunque se a 4ª.
Los frenos también están adecuados al desempeño, y el ABS puede ser muy útil en caminos resbalosos, que bueno que haya marcas poniendo el ejemplo de que también en los autos pequeños es importante contar con sistemas de seguridad y alta tecnología.
Y por supuesto uno de sus grandes atributos es la economía de combustible, en el complicado tráfico citadino nos dio 10 Kpl sin problema, y en autopista a buen paso los 14 ó 15 kpl se obtienen con facilidad.