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Carlos Arias
El Universal Viernes 21 de septiembre de 2012
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¿Será este el futuro de la movilidad urbana? Al manejar el MINI E, el auto experimental desarrollado por la marca miembro del Grupo BMW, es muy fácil imaginar que pronto todos los vehículos podrían ser eléctricos.
Sin embargo, el ingeniero Germán Carmona Paredes, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en cuyo taller se han desarrollado los autos eléctricos de la máxima casa de estudios, dice que por el momento la energía eléctrica es sólo una opción entre otras para el transporte.
"Al revés de lo que ocurre con los autos de combustión interna, los modelos eléctricos son más eficientes en la ciudad y menos en carretera, por lo que la situación ideal sería la convivencia entre ambos", explica el académico en entrevista.
Germán Carmona es uno de los especialistas a los que MINI entregó una de sus 12 unidades eléctricas, por un espacio de seis meses.
El balance inicial del especialista es que se trata de un auto que resuelve las limitantes de las baterías, que requieren de un complejo sistema electrónico, el cual MINI posee.
"Siempre se vio a los autos eléctricos como lentos, de juguete, pero el MINI es una muestra de que si quieres potencia y aceleración puedes tenerlas, cuando se trata de arrancones los autos eléctricos hacen trizas a los demás y el MINI lo puede hacer, eso lo permite la tecnología en baterías y es una chulada el sistema que trae este coche", comenta.
AL VOLANTE
AUTOPISTAS tuvo la oportunidad de manejar el MINI eléctrico durante una semana, y la experiencia es que se trata de un auto que en muchos aspectos es superior a los de combustión interna.
Entre sus mejores atributos está su extrema agilidad urbana, que le permite arrancar en los semáforos con un torque por encima de cualquier otro, y realizar las maniobras de la ciudad con total seguridad.
Entre sus desventajas se encuentra la poca duración de su carga, de no más de un día y medio, y la dificultad para recargarlo. En la actualidad muy pocos estacionamientos permitirán que el conductor enchufe el coche al tomacorrientes, y además requiere de una instalación con conexión a tierra, algo poco común en la línea eléctrica hogareña.
Sólo bastan algunas horas para dominarlo completamente, puesto que tanto su aceleración como desaceleración son mucho más instantáneas que los autos normales.
Otro factor es aprender a manejarlo con eficiencia, para evitar el gasto inútil de energía, una tentación que muchos tendrán al arrancarlo. Pero su mayor ventaja es olvidarse para siempre de las gasolineras. ¿Será posible un futuro asi?
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