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Norma Rivera
El Universal Lunes 02 de julio de 2012
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Los ingenieros y proyectistas de la marca parecen haberse basado en un súper deportivo conceptualizado para las películas hollywoodenses. El resultado es un automóvil de pista con las habilidades para rodar por las calles.
La imagen exterior muestra un diseño musculoso, tiene cara de chico malo y el frente una gran toma de aire, para darle respiro a la dosis extra de potencia que corre por sus venas, como ocurre en los modelos Dodge más excitantes.
La parrilla de color negro porta las siglas SRT cromadas, en las fascias lleva montados los faros de penetración y al centro dos ojos infrarrojos para ver de noche.
Está dotado de un "body kit" para correr en circuitos con faldón deportivo, diseño aerodinámico, llantas de perfil bajo y suspensión dura.
Los rines de aluminio SRT de 20x9" con llantas de alta velocidad 245/45 ZR20 high performance van coronados con grandes calipers Brembo pintados de color rojo intenso, que alertan de su temperamento. Los alerones y emblemas crean la atmósfera inconfundible de un auto de pista.
Para continuar con su forma deportiva, el bastidor se encuentra puesto a punto sport, la dirección High Performance con modos sport y auto, la suspensión independiente de doble horquilla en la parte delantera e independiente-Five Link en la trasera.
La transmisión Autostick de seis velocidades con mandos al volante se comporta de manera precisa y silenciosa.
Desde la consola central -llamada UConnect Touch- se pueden ajustar el audio, navegador, y climatizador. Además podemos acceder a una serie de indicadores: presión de aceite, temperatura, tiempos de aceleración, frenada, fuerzas G y algunos otros.
El SRT8 Charger es un automóvil familiar con las habilidades de un auto deportivo. Su desempeño está muy por arriba de lo que estamos acostumbrados en los ‘muscle car' norteamericanos. Es una buena elección si gusta de conducir a alta velocidad en un ambiente de confort y conectividad.
Además, posee de una línea que impone desde cualquier ángulo. Es un automóvil para disfrutarse en carretera, sin duda su ambiente natural, rodar con el espacio necesario y comprobar sus habilidades.
Debo confesar que poco me atraían los ‘muscle car' estadounidenses, hasta que conduje el Charger SRT8. Mi sorpresa fue enorme al descubrir las cualidades y ventajas que ofrecen un modelo de talla grande. En este ejemplar todo fue llevado a la novena potencia en sensaciones. Las prestaciones que ofrece son espectaculares, puede alcanzar un tope de velocidad de hasta los 274 kilómetros por hora (km/h) y una explosiva respuesta de 0 a 100 kilómetros en 6.98 segundos y de 20 a 120 kilómetros en 8.09 segundos. Nada mal para un auto cuyo peso rasguña las dos toneladas (1,994 kg. de peso vehicular).
Sin duda, SRT8 Charger comparte alma con su hermano Challenger. La pasión por la velocidad y su alto desempeño, no sólo en rectas, también en curvas cerradas, demuestra que es un auto que se mueve con maestría, a pesar de sus más de cinco metros de largo (5,088 mm). Tiene un carácter temperamental, pero se comporta civilizado en un ambiente de confort y refinamiento.
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