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Norma Rivera
El Universal Lunes 18 de junio de 2012
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El FIAT 500 Abarth es un auto deportivo de altas prestaciones, pero pensado para la conducción diaria. Seductor por su diseño afinado para la pista, e irreverente, gracias a su motor turbocargado de 1.4 litros Multiair que genera 160 caballos de fuerza (hp) y posibilita a este cohete de bolsillo superar los 210 kilómetros por hora.
Indudablemente el chico malo de la casa italiana es digno heredero de uno de los nombres más venenosos en el mundo de la velocidad: Abarth. Para su preparación los especialistas recurrieron a marcas reconocidas como Pirelli, IHI, Bose, Microsoft, Honeywell, Magneti Marelli, y toda la experiencia de racing de las italianas, FIAT y Ferrari.
Fiel al lema del preparador austriaco-italiano Karl Abarth, "pequeño, pero atrevido", FIAT rescata los valores que reconocen a la marca como un hito en el desempeño deportivo, capaz de ser a la vez un auto de todos los días. Luce una imagen sport que resalta la exquisitez original del Cinquecento, un manejo preciso y un precio de 349 mil 900 pesos. Cualidades que podrían poner en aprietos a modelos como el MINI Cooper S y el Audi A1 S Line.
Debemos decir que el FIAT 500 Abarth es un automóvil para entusiastas de la velocidad, que desean un desempeño italiano en un vehículo con pedigrí, más que en un auto purista. En general, es un producto con esencia 100 por ciento deportiva, la suspensión delantera McPherson fue mejorada en 40% para brindar más rigidez, la suspensión trasera con eje reforzado y sistema de frecuencia de amortiguación selectiva optimiza el desempeño.
Los frenos modificados por Abarth con control de estabilidad con tres fases para dentro y fuera de la pista dan un resultado sobresaliente, el diseño racing y tecnología que tradicionalmente no está al alcance de este tipo de vehículos, ahora es posible gracias a la marca Abarth.
Uno de los aspectos más sobresaliente de este bólido es su agilidad de reacciones, con la energía de su motor turboalimentado que desborda fortaleza. La transmisión estándar de cinco velocidades parece exigir una marcha más, para poder desbocar toda la adrenalina que contiene este modelo italiano.
Es un auto que se puede disfrutar en carreteras rápidas con muchas curvas, pero en rectas largas este cohete se desplaza con maestría en medio un de rugir de su motor. Tiene buen tacto, a la vez sus reacciones pueden ser vivas y en ocasiones hasta bruscas, cuando se aproxima al límite de adherencia.
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