Luego de 50 años de haber salido al mercado el deportivo de bolsillo Renault Alpine, la marca francesa decide regresar a la vida por tercera ocasión este emblemático auto inspiración para diseñadores automotrices por su línea aerodinámica y sus excelentes prestaciones. Muchos expertos han considerado que el Alpine se adelantó a su tiempo por varias generaciones.
El primer ejemplar de mítico deportivo se presentó en el Salón de París en 1962 y se produjo hasta 1974. No fue hasta 1984 que la marca gala decide retomar este modelo que lo potencializa hasta alcanzar el estatus de un automóvil 100% deportivo.Aunque continuó siendo un auto de altas prestaciones y con diseño cautivador, no tuvo el éxito esperado y se produjo solo por cuatro años, hasta 1988.
Tres años después en 1991, Renault presenta el modelo Alpine A610 Albertville para los Juegos Olímpicos de 1992, este ejemplar francés fue utilizado para movilizar gente VIP en el magno evento deportivo, pero al terminar la justa el Alpine A610 Albertville se vendió como auto de segunda mano. La incomprensión o mala suerte ha seguido a este deportivo desde su lanzamiento en 1962.
En un nuevo intento por lanzar este modelo Renault decide en 1994 presentar la tercera generación de este ejemplar la versión A610, la cual no obtuvo buena aceptación en el mercado, las ventas no lograron despegar, entonces la firma gala decide sacarlo definitivamente de su línea de producción. El A610 fue el último modelo en llevar el nombre de Alpine.
Luego de cinco décadas de su lanzamiento la firma francesa decide conmemorar su 50 aniversario con la presentación de la cuarta generación de este modelo emblemático, el Alpine A110-50, basado en el diseño del concept DEZIR y la técnica del Megane RS Trophy. Bajo su carrocería de carbono se esconde un bastidor tubular con un motor central de 3.5 litros V6 de 400 caballos de potencia.
La carrocería de carbono luce un nuevo color azul que reinterpreta y actualiza el “azul Alpine”. Los rines de 21 pulgadas están calzadaos con neumáticos Michelin homologados para carretera. El tamaño del vehículo es de 4.30 metros de largo, 1.96 metro de ancho y 1.23 metros de alto y un peso de 880 kilogramos vacío.
Los amortiguadores Sachs son regulables en compresión y expansión y están montados directamente sobre los triángulos inferiores. Se han previsto múltiples posibilidades independientes de reglaje: avance, caída y paralelismo, altura de carrocería, antibalanceo.
El potencial de frenado de Renault Alpine A110-50 es acorde con las prestaciones. En la parte delantera, los imponentes discos ventilados de acero de 356 milímetros de diámetro llevan pinzas de 6 pistones. En la parte trasera, el diámetro de los discos es de 330 milímetros, mientras que las pinzas cuentan con 4 pistones.
Una nueva toma de aire integrada en el techo se encarga de la alimentación del colector de admisión. Esta evolución amplia de manera importante el margen de utilización, con mucha más potencia a todos los regímenes.
El concept-car Renault Alpine A110-50 porta una caja de velocidades secuencial semi automática de seis velocidades así como un embrague bidisco que se puede manejar tanto desde el pedal del embrague como desde la palanca en el volante.