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Marino Alderete
El Universal Miércoles 09 de mayo de 2012
Las modificaciones que México y Brasil aplicaron al Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55 no alteran los objetivos ni las agresivas estrategias que la japonesa Mazda tiene preparadas para iniciar su expansión en América y crecer de manera sólida en México.
La travesía arrancó en junio de 2011 con el anuncio de una inversión de 500 millones de dólares para abrir su primera planta en México, específicamente en Salamanca, Guanajuato donde producirá los modelos Mazda2 y Mazda3 para exportarlos a Sudamérica y Estados Unidos, y en octubre pasado se colocó la primera piedra.
En agosto próximo crecerá la familia con la llegada del crossover CX5, en tanto que antes de diciembre ampliará su red de distribuidores, al menos con dos unidades más, y su objetivo es cerrar este año con un crecimiento de 10 por ciento en comparación con 2011.
Pero si los planes de Mazda siguen firmes, fue por la postura que adptó el gobierno federal, específicamente de la Secretaría de Economía, ante las amenazas de Brasil de cancelar el acuerdo automotriz que pudo representar una tragedia para la industria mexicana.
“Debo reconocer la labor del gobierno federal, en particular de la Secretaría de Economía y de Bruno Ferrari, que se pusieron las pilas porque hubo un riesgo muy fuerte de que Brasil cancelara el comercio automotriz con entre ambos países cuando han venido creciendo las exportaciones de México hacia Sudamérica, pero se logró rescatar (el acuerdo)”, comentó Orellana en entrevista con AUTOPISTAS.
Lamentó que las nuevas reglas impongan límites de exportación de unidades durante tres años (hasta 2015) pero apuntó que la planta de Mazda operará a partir de 2013, comenzará a exportar en 2014 bajo el régimen de cupos, y en 2015, justo cuando se retomará el libre comercio entre ambos países la planta habrá alcanzado ya toda su capacidad para atacar fuerte el mercado automotriz brasileño.
Pero a pesar de que México el panorama luce prometedor no sólo para Mazda sino para la industria automotriz nacional, Polo Orellana reconoce que hay cuestiones internas, como la satisfacción del cliente, en las que todavía es preciso trabajar muy fuerte.
“El presidente de Mazda jamás va a estar conforme mientras haya un cliente descontento o que no lo hayamos atendido bien en la postventa, porque para la compañía no es algo táctico sino estratégico satisfacer a nuestros clientes”, dijo.
MÉXICO EXPORTADOR
Finalmente, Orellana mencionó que México se ha consolidado como el quinto exportador y el octavo productor de vehículos en el mundo, lo cual lo ha convertido en “un destino natural de inversión automotriz”.
Como muestra, recordó las recientes inversiones anunciadas por Mazda (500 millones de dólares), junto a las de Nissan (2 mil mdd), Honda (800 mdd), Ford (1,300 mdd) y recientemente Audi por una cifra aún por determinar. Orellana vaticinó que esas no serán todas las inversiones que el sector automotriz traerá a México este año, por el contrario, “creo que todavía van a venir algunas más antes de que concluya 2012”, apuntó el dirigente.
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