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¿Para qué sirve el control de tracción?
El sistema de control de tracción garantiza un manejo seguro sin derrapes hasta en piso mojado
Conoce el funcionamiento de este sistema que te mantiene bien apegado al asfalto (Foto: Archivo)
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Norma Rivera
El Universal
Jueves 26 de abril de 2012

Los sistemas de control de tracción (TCS, ASR… sus siglas dependen del fabricante) y está montado en vehículos de segmento medio de gama alta, señala Antonio Quezada, técnico automotriz.

 

Este dispositivo tiene como finalidad el evitar que las ruedas del automóvil patinen cuando iniciamos la marcha o bien en determinadas situaciones -como curvas muy cerradas- en las que un exceso de potencia transmitida a la rueda puede provocar un deslizamiento de la llanta.

 

Este dispositivo de seguridad activa, se hizo popular en vehículo de lujo de marcas alemanas premium principalmente desde hace más de una década; en la actualidad esta disponible de serie para modelos más equipados de la gama alta. Todavía no se ofrece como alternativa de serie, asegura el especialista en temas mecánicos.







¿Para qué sirve?

 

Los sistemas de control de tracción (TCS) evitan que las ruedas motrices patinen en determinadas situaciones, como arrancadas en suelo húmedo, curvas cerradas, etc. Tomando como base los sensores del sistema ABS y coordinados con la gestión del motor, el dispositivo puede actuar sobre el acelerador y los frenos para garantizar la máxima motricidad.





 

¿Cuántas clases de control existen?

 

Existen básicamente dos tipos de sistema de control de tracción: los que actúan simplemente reduciendo la potencia del motor cuando detectan que la llanta no es capaz de transmitir el esfuerzo al asfalto y los que, además, trabajan sobre el sistema de freno, reteniendo la rueda que pierde tracción.

 

En ambos casos, el secreto está en que el sistema ABS se comunique con el dispositivo de gestión del motor. Por simplificar un poco el esquema, se podría decir que mediante los sensores del ABS, la gestión del motor detecta si está enviando demasiada potencia a las ruedas y éstas han empezado a patinar.

 

Los sistemas TCS existen gracias a aceleradores con sensor de posición y mariposas de admisión electrónicas.

 

Los sistemas en los que simplemente la gestión del motor corta la alimentación para reducir la potencia que debe transmitir a las ruedas tienen un inconveniente: es muy fácil que no podamos salir de una situación tan sencilla como tener una cubierta sobre la pintura mojada de un paso de cebra y la otra sobre el asfalto. Por efecto del diferencial, el neumático con menos adherencia comenzará a patinar. En ese punto, el control de tracción cortará el acelerador y así sucesivamente, de forma que nos quedaremos parados, sin apenas avanzar. En ese tipo de situaciones en las que tenemos una adherencia distinta en un lado y otro del eje, los sistemas que trabajan frenando la rueda que patina tienen un funcionamiento similar al diferencial autoblocante y nos sacan del apuro de forma muy eficaz.





 

Existen expertos suelen decir r que se trata de un dispositivo que limita las prestaciones del automóvil, ya que se basan en quitarle potencia al motor y en frenar una rueda. Un conductor con buena sensibilidad sabe dosificar el acelerador y el embrague para evitar patinar al iniciar la marcha o mientras traza una curva, pero no todos tienen esa habilidad para conducir.

 

Antonio Quezada, asegura que el sistemas de control de tracción es una garantía cuando se conduce alta velocidad, principalmente o con piso mojado, siempre será mejor conducir sabiendo que se cuenta con este aditamento, concluye.


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