CHEVROLET Chevrolet Cruze LT Diseño y calidad son sus principales atributos
La imagen deportiva se complementa con los rines de aluminio de 17”. (Foto: Especial)
Erick Haw Mayer
El Universal Lunes 25 de enero de 2010
Prueba de manejo
El nuevo Cruze es un gran comienzo para la nueva era de GM a nivel global, tiene grandes cualidades y atributos, principalmente en calidad, y además es muy atractivo. Lástima de la falta de potencia, pero es algo que podría corregirse con relativa facilidad, sin ir más lejos, en cuanto se comience a producir en EU habrá disponible un motor 1.4 turbo que brindaría un mejor empuje con un consumo moderado, así como la adición de una transmisión manual para quien busque mayor deportividad tras el volante.
El diseño exterior incorpora la parrilla dividida horizontalmente que distingue a los modelos de la marca, una fascia baja que integra los faros de niebla, el techo curvo le da un aire deportivo, y como el medallón baja inclinado la tapa de cajuela es corta, sin embargo ofrece una capacidad de 450 litros. La parte trasera es discreta con calaveras grandes que se angostan hacia el centro. La imagen deportiva se complementa con los rines de aluminio de 17”.
Por dentro encontramos un diseño envolvente del tablero en ambos lados, las líneas se integran hacia la parte central y la consola dando una vista muy atractiva y un excelente manejo ergonómico. Tiene acabados metálicos en tablero y puertas, y la versión LT cuenta con revestimientos en piel bi-tono en tablero y puertas, para que hagan juego con los asientos. Esta versión incluye además volante con ajuste de altura y profundidad, computadora de viaje, sistema de audio para 6 CDs con 6 bocinas y entrada auxiliar, aire acondicionado manual, bolsas de aire frontales, volante y palanca forrados en piel, y quemacocos eléctrico.
El motor disponible para México por ahora es el 4 cilindros 1.8 litros 16 válvulas con apertura continuamente variable, de 138 hp, es de origen Opel, avanzado, económico y de muy suave funcionamiento. Está acoplado con una nueva transmisión automática de 6 velocidades con modo manual.
La suspensión es independiente adelante y con eje torsional atrás muy bien calibrado, pues brinda una marcha cómoda y un excelente agarre. Esta suspensión es herencia del Astra. Los frenos son de disco en las 4 ruedas e incluye ABS, control de tracción, reparto de fuerza de frenaje y programa de estabilidad.
Una vez sentados en el puesto de conductor, llama la atención la calidad de armados y acabados del auto, realmente Chevrolet está haciendo un muy buen trabajo en este sentido. Desde la solidez que se siente al cerrar la puerta, los materiales y la insonorización interior. Sin duda van por buen camino para reconquistar clientes.
Ahora la contraparte: el manejo sí nos dejó desencantados y no por las cualidades dinámicas del coche que con la arquitectura Delta son muy buenas, sino porque el motor ofrece un desempeño pobre a la altura del altiplano, nunca se sienten 138 hp. Ya nos lo había hecho el Astra antes, aquí ayuda un poco la nueva transmisión de 6 velocidades, pero la verdad hay que tenerle paciencia tanto en arranque como en recapturaciones y rebases. No ayuda mucho hacer los cambios manuales porque no es una mala programación de la transmisión, simplemente el motor no empuja más. En tránsito citadino cumple, excepto en arranques con prisa, sin embargo al circular por carreteras hay que tenerle paciencia en las subidas o intentos de rebase.
Es una lástima porque el auto se siente muy bien plantado en el piso, muestra un gran aplomo en curvas y a la vez ofrece una gran calidad de marcha. Está preparado para tener un motor mucho más potente. A cambio podemos decir que es económico en consumo a menos que le vayan pisando a fondo constantemente.
El frenaje también es de primer nivel, tanto el tacto del pedal como la eficacia del sistema. Nuevamente, está preparado para tener un motor de mayor potencia.