Será difícil encontrar una moto con tanta historia, no sólo por los años que lleva rodando, sino por los momentos en donde ha estado, señala Erik Romero Hijar, representante de la marca en México. Es un vehículo fácil de manejar, cómodo para trayectos medios y con energía cuando se requiere.
En los últimos años sufrió varias mejoras en lo mecánico y en lo técnico, como la incorporación del sistema de inyección que sustituyó al tradicional carburador, se adoptó un encendido eléctrico, además se instaló un cableado moderno y un disco de freno en el eje delantero, para mayor seguridad.
El corazón de este guerrero es un motor monocilíndrico de cuatro tiempos de 499 cc, refrigerado por aire, que reemplazó al motor de hierro fabricado continuamente durante más de 50 años. Por lo demás la moto sigue igual, aunque los materiales se reforzaron y aspectos como la suspensión se hicieron acordes con las necesidades del siglo XXI.
El motor produce 28 caballos de potencia a 5 mil 250 rpm y un par motor de 41.3 Nm a 4 mil rpm. Actualmente este modelo es más un objeto de deseo que se compra por historia, por estética y por evocar el pasado.
TRIUMPH BONNEVILLE
La Triumph Bonneville conjuga el estilo británico clásico con la tecnología vanguardista. Este modelo inspirado en el pasado de Triumph —fabricado por primera vez en 1959—alcanzó una gran relevancia por ser una moto turismo sencilla y útil, con un look propio, que puede personalizarse.
Entre las mejoras que incorpora está el nuevo sistema de inyección de combustible para garantizar el cumplimiento de la legislación sobre emisiones Euro 4, una de las más estrictas en el planeta para motocicletas. El corazón de 67 caballos de potencia con inyección facilita el arranque en frío y es más suave. El estilo retro que hace a la Bonneville tan legendaria continúa, ya que los inyectores, diseñados por Hueber, permanecen ocultos a los ojos del mundo.
El motor de dos cilindros en línea refrigerado ofrece una capacidad cúbica de 865 c.c., con gran potencia de arranque en el rango medio. Es una motocicleta con una estética muy cautivadora, los dos escapes tipo cerbatana refuerzan el aspecto vintage, de la misma forma que la cubierta triangular del motor y el embrague situado a la izquierda.
La baja altura del asiento de la Bonneville, así como el bajo centro de gravedad que se mantiene del original, hacen una máquina clásica fácil de conducir en ciudad o carretera. Su doble estructura tubular de acero y su monobrazo en forma de caja son fuertes, mientras que su relajada geometría de dirección proporciona una sensación de serenidad rodando a una elevada velocidad. La familia de motocicletas es ideal para uso diario en cualquier terreno, por la seguridad que transmite cuando se conduce.