PORSCHE
Carrera de Porsche
Emblema totalmente mexicano, símbolo de poder y deportividad
En 1955 Porsche estrenaba el primero de los Carrera, una máquina adelantada a su época que por primera vez montaba el motor boxer (Foto: Especial)
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Arturo Rivera
El Universal
Jueves 03 de diciembre de 2009

Este mítico símbolo podría entrar en los nombres latinos más emblemáticos del automovilismo, y es que para Porsche es un orgullo desde hace ya varias décadas, (desde los años 50’s) que lo tomó como un símbolo de poder y deportividad, cuando por primera vez en la ya histórica Carrera Panamericana que actualmente se realiza por distintas carreteras de nuestro país, participó con varios modelos Porsche entre ellos un 356 pre A y un Spyder 550.

Sus verdaderos orígenes se encuentran en el 356, el primer coche de producción de Porsche con el que Hans Hermann participó en La Carrera Panamericana consiguiendo ser el campeón de su categoría en 1954.

En 1955 Porsche estrenaba el primero de los Carrera, una máquina adelantada a su época que por primera vez montaba el motor boxer, que tanto ha aprovechado la marca alemana y aún sigue haciéndolo, con cárter “seco”, 4 cilindros, fabricado de una aleación ligera y muy costoso por aquel entonces. En cuanto a sus prestaciones basta decir que con una cilindrada de 1498 cm³ ya conseguían con una potencia de 112 hp a 6400 rpm.

El motor boxer de cuatro cilindros, también conocido como 1500 quad-cam sería el protagonista de los 356 más deportivos, un motor que por su propia naturaleza exigía una conducción enérgica.

A partir de aquí llegarían el Carrera 2, con un motor aún más potente de 2 litros y 130 hp y el más impactante de todos, el Abarth Carrera del que tan sólo se construyeron 20 unidades y consiguieron sendas victorias en la Targa Florio y en las 24 Horas de Le Mans.

El 911 Carrera

Tras el 356 llegaría el 911, que es el coupé de Porsche por excelencia, aún hoy en día tras más de 40 años de vida sigue siendo la joya más preciada de Porsche y uno de los deportivos más completos del mercado.

Con el objetivo de homologar un vehículo para el Grupo 4 de las carreras de GT, en 1973 Porsche decidió sacar a producción 500 unidades del 911 Carrera 2.7 RS. El éxito fue tal que finalmente se llegaron a construir mil 580 unidades con distintos acabados, desde el RS ligero y sobrio en su interior, el RS Touring que por dentro era prácticamente idéntico a un 911 normal y el RSR con un aspecto más agresivo, un motor mayor e incluso barras antivuelco de serie, en fin, toda una máquina para devorar circuitos.

El Carrera 3.2 estrenado en 1984 con 231 hp se convirtió en la máquina que recuperaría el espíritu de sus inicios, aunque aún seguía sin ser tan rápido como el 2.7 RS original.

Más tarde, en 1989, llegaría el primer Carrera 4, provisto de tracción integral, cuya nomenclatura se ha mantenido hasta los 911 más recientes.

El Porsche Carrera GT

Pero el auto que verdaderamente asombró a propios y extraños fue el biplaza descapotable con chasis monocasco de fibra de carbono, con motor V10 central de 5.7 litros y 612 hp a 8000 rpm, aunque tan sólo se llegaron a fabricar mil 470 unidades, haciendo que se convirtiera en un auténtico objeto de culto.

El emblema Carrera que se acuñó en los años 50’s para definir a los bólidos más  potentes de Porsche y aptos para la competencia. Los pura sangre de Porsche, como referencia a las características iniciales de los Carrera serían los GT2, GT3 y GT3 RS que lucen los 911 más potentes preparados para la competencia y como el emblema más poderoso de la marca, el Carrera GT.

lovl


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